Ahora, aunque hace cinco horas cada semana que miro la tele, sé lo que es real y lo que es ficción. Miro la tele solamente para divertirme y relajarme. Es una cosa que no exige muchos pensamientos. Siempre estoy trabajando durante el día y a veces la única cosa que quiero hacer es “chill”.
Miro la tele pero porque soy una persona lista nunca estoy perdida en la fantasía de la tele. No se puede exigir que nadie mire la tele pero debe ser algunas reglas sobre lo que se publica. Es más fácil para los adultos escoger qué es real pero muchos tiempos los chicos estarán perdidos en la tele porque es un mundo donde no existen los problemas normales. Desafortunadamente, si nadie les enseña a los niños que no pueden olvidar los problemas en total, es posible que nunca regresara a la realidad.

